Cómo lo Hacemos

El ritmo diario en los nidos se establece según los siguientes principios:

  • Relación afectiva individual y privilegiada. Ofrecemos un acompañamiento sin prisa, con expreso respeto y atención a los movimientos del niño/a, a sus miradas, a las caricias, un acompañamiento que respeta los ritmos de desarrollo de cada individuo, lleno de observación continua sin juicios.
  • Los bebés van a desarrollar su autonomía en una casa de verdad, con lo que supone para su aprendizaje crecer en un contexto real y protegido, en el que se sientan seguros y libres de peligros que no puedan valorar.
  • Los niños/as no juegan VIVEN, y además son parte activa de su propia evolución. Consideramos fundamental la actividad autónoma del bebé sobre la base de sus propias iniciativas en el aprendizaje de los movimientos, que se sientan satisfechos cuando se dan cuenta de la eficacia de los mismos, que aprendan a aprender y a llevar a cabo hasta el final lo que han empezado.